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Una de las “entrenadoras” de voluntarios es una chica de 21 años, que hace cinco se especializa en escrachar degenerados. Piden cambios urgentes en la legislación.
Constanza Holway tiene 21 años, y desde hace cinco está al frente del entrenamiento que reciben los denominados “cazadores de pedófilos”, un grupo que en Argentina suma voluntarios todo el tiempo, realizando un increíble trabajo en las redes sociales de internet, espacio donde ahora se mueven los degenerados que buscan niños. El equipo se reparte tareas, y hasta colaboraron en esclarecer episodios en otros países. Son unos 250 integrantes y cada jornada logran descubrir unos 30 casos de pedofilia, con datos que son llevados a la justicia.
“El trabajo de Constanza es impresionante, lo viene haciendo con mucho amor y solidaridad. En esta labor no hay dinero, sino que la satisfacción pasa por arrinconar a los monstruos que se aprovechan de las nuevas tecnologías para contactar niños y posteriormente abusarlos. En el equipo trabajan unas 250 personas, que reciben entrenamiento permanente. La tecnología avanza permanentemente, y con ella las estrategias de los pedófilos. Hay que actualizarse, y no perderles el rastro”, dijo Raquel Holway, madre de Constanza, y titular de la ONG Alerta Vida.
En el grupo de trabajo para detectar pedófilos hay personas, literalmente, de todos lados. “Tenemos policías, ex policías, docentes, abogados, psicólogos, de cualquier rubro, incluso periodistas, que se preparan para cazar pedófilos, con recursos y estrategias que se discuten y mejoran entre todos. Se están detectando unos 30 perfiles de manera cotidiana, es muy impresionante lo que sucede con esta tipo de delito y las nuevas tecnologías”, señaló Holway.
“Lamentablemente, la legislación penal no acompaña este esfuerzo. Para tener una idea, aquí un pedófilo que intercambia material fotográfico o videos con chicos abusados de las formas más espantosas que se puedan imaginar, puede recibir una pena de 4 años. Cuando es condenado, porque es muy difícil que se llegue a esa instancia. En países europeos donde esta problemática es tomada en serio hay condenas de 50 años o más, porque se les suman los delitos cometidos. Necesitamos urgente un cambio de paradigma en el abordaje judicial”, dijo la experta.
Para Holway, “en nuestro país los jueces siguen desconociendo el funcionamiento de las redes sociales, las páginas web y las nuevas tecnologías aplicadas a la pedofilia, realmente no entienden como se mueven estos monstruos”. Basta teclear en los buscadores más conocidos algunas palabras clave, como “boylover” (niño amante), “girllover” (niña amante), “bab-ylover” (bebé amante) o “childlover” (chico amante), entre otras, para que surjan cientos de páginas como resultados, entre los que se esconden decenas de espacios virtuales dedicados a la pedofilia.
“En Argentina no está tipificada en el Código Penal la figura del pedófilo. Tenemos una vulnerabilidad jurídica alarmante. Por ello, este país es territorio escogido por miles de pedófilos del mundo, ya que es territorio liberado. Estamos peleando con un delito del siglo XXI con leyes del XIX. Es tremendo. No sólo pedimos que se actualice la legislación, sino que tengamos funcionarios judiciales preparados, especializados en este tema”, cerró Holway. |